Damyang Daegun, Juliana Whang y el tenor Jin Yong Wook

Hemos visitado el Hogar de Mayores de Damyang Daegun, a 60 kms de Gwanjou. El centro lo dirige el Hermano John Kim, que cuida con su equipo de 58 residentes, 14 de ellos hombres. Llegamos a mediodía, cuando se reunían en el salón para el almuerzo. La mayoría comían el muy popular Bibimbop, un arroz salteado con vegetal, ternera, huevo y una salsa de chile picante (gochujang, que los europeos prudentes solemos pedir separada)

Es un centro muy amable y animado; las habitaciones de los residentes no se distinguen por números ni nombres sino por colores; cuenta además con varias habitaciones para que las familias visitantes puedan pasar la noche sin coste.

El centro acoge sobre todo a enfermos de Alzheimer. Nos sorprendió Juliana Whang, de 68 años, risueña residente desde hace 2 años tras sufrir infarto cerebral. Juliana nos saludaba repetidas veces dándonos la mano y nos mostraba cada habitación. El Hermano John Kim nos contó que ponía tanto empeño porque Juliana cree que es la directora del centro. Se la puede ver abajo muy sonriente con una de las enfermeras.

Al terminar nuestro recorrido nos llamó la atención oir música de ópera al fondo del pasillo. Venía de la habitación que alberga el piano y recuerdos de Jin Yong Wook, joven tenor que cantó con Pavarotti. Murió el 19 de abril de 2005 en un accidente de coche en Italia. Sus padres, admiradores de la labor de los Hermanos en Damyang, hicieron una gran donación al hogar de mayores con la sola condición de que se reservara una habitación en memoria de su único hijo. Su madre es voluntaria en el centro.

Masacre de Gwangju, Gaegogi (carne de perro) y Hanbok

Hemos visitado el Memorial del Levantamiento Democrático del 18 de mayo, que conmemora los hechos que hacen de Gwanjou la cuna de la democracia en Corea del Sur. Desde ese día hasta el 27 de mayo de 1980, 150.000 personas se fueron concentrando en la Universidad para protestar contra los abusos del dictador Chun-Doo-hwan, tras su golpe de Estado seis meses antes. En ese tiempo cientos de taxistas y autobuses bloquearon la ciudad para impedir el paso de los tanques, pero el ejército usó aviones y paracaidistas para reprimir brutalmente la protesta disparando con metralletas a los manifestantes. Durante 9 días de represión murieron entre 1.000 y 2.000 personas. La masacre fue silenciada al mundo, y sólo 10 años después salió a la luz. Nos cuenta el Hermano John Conway que durante esos días admitieron a los heridos sin registrarlos en el St John Hospital, con el fin de proteger sus vidas. Abajo la imagen de los profesores saliendo de sus clases intentando parar a los soldados, el monumento en memoria a los caídos y la sala con las fotos de los fallecidos hasta la fecha.

A la hora de comer nos hemos encontrado con una sorpresa, hemos comido Gaegogicarne de perro. Su sabor es parecido al de la carne de ternera; se coloca en la plancha mezclado con verduras para que se cocine en su propio jugo y se envuelve en hojas de lechuga o menta con una suave salsa. Más tarde y descolocados por el tema, hemos preguntado al Hermano Andrew Kim por la raza; nos ha dicho que se aproxima al San Bernardo y que son criados únicamente como alimento. Aún seguimos dándole vueltas.

Aprovechado el dia festivo con ocasión del Buddha’s Birthday, hemos podido asistir a la ceremonia tradicional del té en Corea. La forma de servir el té formaba parte de las ceremonias de la corte real y en todo el proceso el numero 3 se repite. Se vierten 3 chorritos de té verde en cada vaso, se bebe en 3 sorbos y se toman 3 tazas. Las mujeres llevaban el vestido típico Coreano, Hanbok, de lineas simples y armoniosos colores, diseñado a finales de la Dinastía Joseon (principios del siglo XX)

Brother Jose Mathew Thottathil

La Casa de la Esperanza no sería lo mismo sin Brother Jose Mathew Thottathil. Director del Pratheeksa Bhavan el 2001, su formación en enfermeria le llevo a Alemania durante 5 años.

En los días que hemos podido compartir tiempo con él en Kattappana nos ha sorprendido su enérgica actividad siempre en la relación de ayuda con los demás: empujando con decisión la silla de uno de los abuelos, invitando a tomar la merienda a alguno de los enfermos mentales en el comedor de los Hermanos, o coordinando la construcción de la casa de varios de los agricultores de la zona.

No hemos conseguido verle sonreír más que dos veces, una cuando levantando el brazo nos mostraba el edificio en construcción de la nueva “Casa de la Esperanza” y la segunda cuando nos tradujo las palabras de un joven residente de la casa: “Estoy aquí porque tengo un pequeño problema psiquiátrico”. Os manda un saludo.

Pratheeksha Bhavan, “Casa de la Esperanza”

Kunjachan recogía comida sobrante de los restaurantes para venderla a los dueños de cerdos de la zona. Con el poco dinero que sacaba iba tirando. Por las noches se acercaba a la puerta del dispensario de los Hermanos de San Juan de Dios en Kattappana, dejando doblada cada mañana la manta que el fundador Hermano Fortunatus le había dado. Era 1976 y hoy el centro Pratheeksa Bhavan “Casa de la Esperanza” es un hogar para ancianos con discapacidad, abandonados por sus familias, o sin recursos.

En el primer piso viven 75 hombres y en el segundo 74 mujeres. También hay 20 niños con algún tipo de discapacidad o de familias muy pobres, que estudian en un colegio cerca del hospital.

Los residentes se ocupan de limpiar las habitaciones y los pasillos, hacer las camas, y los que pueden colaboran en la cocina, lavandería o el huerto.

Nos cuenta  Brother Joseph Matthews que en 6 meses se mudarán a un nuevo edificio que los Hermanos están construyendo para 250 personas, con habitaciones dobles y baño propio.

El señor Pilla (Pilla-tan) con 84 años es  el más anciano entre los ancianos  de la “Casa de la Esperanza”. Nadie se levanta más temprano que él en la zona. Cada mañana sale del establo a las 3 de la mañana para repartir leche entre los médicos del hospital de Kattappana. Cuando le preguntamos si nos dejaba hacerle una foto, su sonrisa nos enseñó todos sus dientes alegremente descolocados.

St. John Hospital Kattappana

En Kerala no existe un sistema de Seguridad Social como lo conocemos nosotros. Por eso el St. John Hospital es tan importante para la zona; por su vocación de ayuda ofrece mejores precios que cualquier otro de la región, donde el 70% son agricultores.

El St. John Hospital es el más grande de la comarca, con 450 camas y  18 especialidades. Pensado para dar servicio a la zona de montaña, muchas personas del valle acuden a él por su calidad y sensibilidad en el trato. Los Hermanos dirigen el hospital y también son enfermeros; puede decirse que no hay paciente del que no conozcan su situación personal.

Los servicios del hospital se van adaptando a las necesidades de la zona. En diciembre pasado se implantó la unidad de cardiología, dado el aumento de las afecciones cardíacas por el mayor sedentarismo y creciente consumo de comidas preparadas. El director del hospital, Brother Baijo, nos dice que en cada casa hay un caso de diabetes o hipertensión.

En el mismo recinto del hospital, la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios tiene un hogar para mayores y niños, escuela de enfermería y de grado superior en colaboración con la Universidad Mahatma Gandhi.

Ismael ElQudsi e Internet es Tuyo

Gracias a Ismael ElQudsi por contarnos y participar en  “Qué es lo más bonito que han hecho por tí”. Como anécdota, el día de la grabación tuvimos que ponerle uno de los Angry Birds en su espalda para que pudiera estar más recto.

El St John Hospital de Kattappana, India, se suma al evento Internet es Tuyo mandando un saludo.

La banda sonora por supuesto dedicada a Ismael  y al equipo de Internet República 😉

Bebés del St. John Hospital Kattappana

Hemos llegado a Kattappana en Kerala. El St. John Hospital es el más grande de la región, con 450 camas y  18 especialidades

Hoy hemos visitado el área de neonatos y esto es lo que hemos visto.