Amadeo

A 70 kms de Manila está el centro  San Ricardo Pampuri que los Hermanos de San Juan de Dios tienen en Amadeo, provincia de Tagaytay, lugar paradisíaco donde mucha gente de la capital pasa sus vacaciones. Ahora hay poca gente en la zona porque acaban de empezar el año escolar y la época de lluvias.

El centro consta de un orfanato y de un colegio de educación especial. Las instalaciones cuentan con una sala de estimulación multisensorial, fisioterapia, terapia ocupacional e hidroterapia.

En 1996 llegaron los chicos al orfanato, hoy adolescentes. Al igual que en centro de Velloor en India, nos ha llamado la atención lo familiar del centro. Dino nunca suelta los lápices, sus dibujos enmarcados decoran el pasillo central de la escuela. Kim (con camiseta amarilla y manga gris) es muy inquieto y poco amigo de ventanas, con los que se han protegido todos los cristales con rejas. Edwin (en la silla), de 16 años, habla muy bien inglés; al preguntarle como estaba nos contesto con una sonrisa “muy bien”. Loui también estira las piernas de la mano del Hermano Romanito. Loui llegó con tres años al centro; tras sufrir una operación fallida de cataratas, prefiere no levantarse de su silla de ruedas. Mientras Mariano (le llaman MarMar) nos sonríe y escucha la radio desde su cama. Many, también de amarillo abajo, no para de buscar compañia para dar vueltas en el recinto. A pesar de que camina con dificultad es difícil seguir su ritmo!

Además del orfanato, el centro cuenta con el Saint Rafael School for Special Children.  La escuela consta de cuatro grupos de 8 alumnos, dos de mañana y dos de tarde, que empiezan a la una. Cada mañana izan la bandera y cantan el himno de Filipinas y después realizan estiramientos antes de comenzar sus clases. La atención personalizada del centro hace que reciban muchas peticiones, nos cuenta su director Brother Fermín.

Por ello en dos meses comenzará la construcción de un nuevo pabellón para ampliar el servicio de educación especial. Los ingresos provenientes de las familias con recursos ayudarán a sufragar las matrículas de los niños de familias pobres. Algunos de ellos están patrocinados por benefactores locales y por la Fundación Salud para Todos de los Hermanos de San Juan de Dios desde España.

En nuestra visita coincidimos con el club de motos Honda de Manila. Liderado por una de las dos chicas del club nos comentaron que querían hacer una donación a través de un evento que estaban preparando.

Nuestra experiencia en el centro San Ricardo Pampuri de Amadeo ha sido inolvidable gracias a los Hermanos que dirigen el centro. Aparte de su profesionalidad y el cariño a los clientes del centro hemos podido conocer su lado más personal y creativo.

Brother Romanito es especialista en perfumes, y ha desarrollado la marca propia OH (Orden Hospitalaria) para hombre y para mujer. A propuesta del obispo ha desarrollado un aceite corporal que el primero bendice. Se vende  en bolsas que fabrica Dino con papel de revistas. En la misma tienda se venden las camisetas que ha diseñado Brother Fermín “I am proud to be special” 🙂 Brother Romanito también se encarga del huerto y la granja de cerdos y más de cien pollos que surte al centro.

Brother Liuven, prior del centro, está a la espera de que lleguen los Hermanos de Papúa-Nueva Guinea para comenzar su formación en Amadeo. Tiene debilidad por la música (en especial Adele) y aparte de  su fantástica voz pocas canciones en la radio de la furgoneta escapan a su tarareo.

Por su parte, Brother Lawrence es amante de la química y experimenta con frutas y licores mezclando todo lo que encuentra en la cocina. Y es que nos ha sorprendido la habilidad de los filipinos para “mezclar cosas”. No en vano el postre nacional es el Halo-Halo, compuesto de hielo picado, coco, mango, alubias, garbanzos, arroz…

Los Brothers cuentan con la ayuda de los trabajadores del centro, personas con una impresionante pasión por su trabajo. Cada día llevan un polo de distinto color con el logo del centro. Abajo  a la izquierda Rainier hace la rehabilitación de Edwin dos veces por semana, martes y jueves. En la foto a la derecha está Minha, que trae a su hijo de trece años, con síndrome de Down, al centro en el turno de tarde. Los Hermanos le ofrecieron trabajar con ellos en la cocina para tener ingresos. Dice que le gusta acercarse a la ventarna del aula para ver a su hijo.

Thi y los números

En los centros de San Juan de Dios se de Than Son, Suoi Nho y La Nga se trata a los pacientes con medicina alterativa, acupuntura y fisioterapia.

En el área de fisioterapia hemos podido conocer a Nguyen Thi Hong Ngoc.

Toda una experencia.

Junto a Nguyen Thi Hong Ngoc hay un elevado número de pacientes consecuencia de accidentes de tráfico. Solo en los cinco primeros meses de este año se han registrado en Vietnam (91 millones de habitantes) 13.000 accidentes con un resultado de 4.000 muertes, la mayoría motoristas. Nos podemos hacer una idea de la magnitud de esta cifra si la comparamos con los 1.479 fallecidos en carretera durante 2011 en España. Solo en Saigón hay 6 millones de ciclomotores. Su popularidad se debe al prohibitivo precio de los coches; sin embargo, se puede adquirir un escúter de segunda mano desde €200, precio razonable teniendo en cuenta que un buen salario mensual aquí es de €400.

Pudimos acercarnos al Hospital que pertenecía a los Hermanos antes de pasar al gobierno y comprobamos en directo la afluencia continua de personas accidentadas en urgencias. Una vez curados de las lesiones, los Hermanos se ocupan de la rehabilitación. El tratamiento es gratuito y solo los más pudientes pagan la medicación.

En la foto una muestra de los más atrevidos…incluso vimos una motocicleta transportar una enorme nevera, cientos de bolsas con diminutos peces, cerdos, perros, mesas, escaleras…vaya, lo que nosotros llevaríamos en una furgoneta. 🙂

Fisioterapia para grandes y pequeños en Tan Bien, Vietnam

Hoy hemos visitado el área de fisioterapia. Los Hermanos se ocupan de unos 30 pacientes diariamente y adicionalmente dejan un espacio libre con máquinas y camillas para que las familias puedan usarlas según cada tratamiento.

Hemos charlado con la madre (abajo en la foto sonriendo) de Tran Duc Thanh de 30 años. Nos cuenta cómo su hijo fue golpeado hace menos de un año por un ladrón cuando intentaba robarle la moto. El golpe en la cabeza le ha producido daño cerebral. Ella viene cada día para hacerle masajes (ha estado aprendiendo en el hospital) y utilizar las máquinas para mejorar la movilidad de su hijo.

Nguyen Duy Thong tiene 20 años (foto abajo con collarín). Nos cuenta su tía que tuvo un accidente de coche contra un camión hace ahora una semana. Está en la Universidad; aunque lleva la camiseta de la selección alemana nos confiesa que apoya a España en la Eurocopa.

Una planta más arriba los Hermanos se ocupan de los más pequeños. La mayoría de los niños ha sufrido problemas al nacer. Impresionados nos hemos quedado con Nguyen Thi Phuong Thao de 4 años en las paralelas.

Llegada a Vietnam

Hemos llegado a Vietnam, un país con una historia reciente muy agitada. Colonizada por los franceses a mediados del siglo XIX, fueron expulsados en 1954 tras la Primera Guerra de Indochina.

Dividido el país en Norte y Sur, los conflictos se intensificaron durante la Guerra de Vietnam, hasta la toma de Saigón (hoy Ho Chi Minh City) el 30 de abril de 1975 por parte del régimen comunista del norte.

La historia de los Hermanos de San Juan de Dios en Vietnam corre en paralelo a las vicisitudes del país. El 17 de enero de 1952 llegaron los primeros Hermanos desde Canadá para aliviar la pobreza en el norte del país liderados por el Hermano William Gagnon.  Tras el acuerdo de Ginebra de 1954 que dividía Vietnam en dos, los Hermanos se vieron obligados a abandonar el Hospital de Sacre-Coeur (en la foto abajo) y se trasladaron al sur para fundar el Hospital de Nuestra Señora del Buen Consejo.

Con el triunfo del norte comunista y unificación del país en 1975, los Hermanos debieron entregar el Hospital de Nuestra Señora del Buen Consejo a las autoridades, que lo renombraron Hospital de la Unidad. Algunos Hermanos quedaron en el hospital como trabajadores, y otros se dedicaron a aprender fitoterapia (medicina de hierbas), ya que el gobierno les impedía fundar o dirigir un hospital.

Bajo condiciones restrictivas y siempre a expensas de la autorización del gobierno, los Hermanos han ido ampliando sus servicios en las siguientes áreas:  medicina alternativafisioterapiaacupunturaonda corta, comedor socialcuidados paliativosnefrología y enfermos de VIH.

Hoy en día la comunidad de Vietnam es la más numerosa de Asia con 80 Hermanos. A pesar de la situación política, la relación con las autoridades locales es buena. Nos cuenta el Hermano Joseph que a menudo llaman del hospital para que algún Hermano preste asistencia en caso de operación. Incluso para la conmemoración de los 50 años del hospital, las autoridades han editado un libro dividido en dos partes, la primera hasta 1975, reconociendo la labor de los Hermanos, y una segunda desde la unificación. Hoy los Hermanos están esperando autorización para modernizar el alojamiento de los enfermos que vienen de zonas lejanas.