El Yanbian Hospice Hospital de los Hermanos de San Juan de Dios en Yanji es el primer centro de China que trata enfermos de cáncer en fase terminal. Los Hermanos fueron invitados por el gobierno chino al conocer su trabajo en Corea del Sur.

Fundado en 2006, el centro consta de dos unidades. El centro de mayores, con 18 residentes y el de cuidados paliativos con 11 pacientes. Cuando llegamos al centro de mayores, los abuelos jugaban en una mesa a una especie de petanca ideada por Brother Sebastian (el Hermano, con bata azul en la foto, inventa juegos para animar y mantener activos a los abuelos del centro). Al rato, Ji Jin Sheng, abuela de 84 años, cantaba una canción en japonés y dos mayores la seguían. Los más ancianos recuerdan el japonés, ya que Corea fue invadida por Japón desde 1905 hasta el final de la II Guerra Mundial.

A la unidad de mayores acuden voluntarios coreanos, ya que su comunidad es casi el 40% de la provincia. Si bien en China no hay cultura de voluntariado, en Corea lo normal es ser voluntario. En la foto, los estudiantes Han Jeonwoo y Han Jae Jeong, Yeajin Lee, Yoojin Seo incluso reciben créditos de su universidad por acudir a la residencia de mayores. Kim Hyeoung Hye, madre de los dos primeros, chicos, les acompaña.

La segunda unidad está dedicada a cuidados paliativos, aquellos pacientes en fase terminal. La estancia media es de tres semanas. Cada habitación consta de 4 camas; los Hermanos han adecuado 2 habitaciones especiales para que los pacientes en el último momento de su vida tengan intimidad con sus familias. Al pasar junto a la puerta podía oírse a una familia cantar una canción.

Nos dice Brother Joseph que el apoyo a las familias en el área de cuidados paliativos es muy importante. Se ofrece alojamiento gratuito, sala de karaoke, o una nevera donde los familiares pueden dejar la comida que han preparado en casa para su ser querido; con el buen tiempo (en invierno la temperatura baja a -20 grados) el hospital pone una ambulancia a disposición de las familias y así disfrutar de una comida juntos en el campo lejos del entorno hospitalario.

En nuestra visita pudimos conocer Feng qu mei de 68 años y aquejada de cáncer de pulmón, y a Pan wew bai, su hijo, quien cada tarde le prepara la cena. Con mucho cariño animaba a su madre a terminarse la sopa de soja y arroz. Abajo en la foto, Hong yu, de 6 años, nos saludó más apagado que de costumbre (los Hermanos nos dicen que es el terremoto de la planta) mientras su abuela le daba un masaje en la tripa.

Por la tarde Brother Thadu nos llevó a 20 minutos en coche al puente sobre el río Tumen, que separa China de Corea del Norte. Este puente fue usado por los refugiados norcoreanos que huían de la hambruna de los  años 90 en la que murieron más de un millón de personas. La película Dooman River (2010) trata de la vida en la zona.

A pie y tras varios controles, un grupo local se hacía fotos al principio del puente. Quisimos hacer lo mismo, pero un militar de paisano nos impidió sacar la cámara por ser extranjeros. Como no pudimos convencerle de que somos chinos, lo dejamos para otra ocasión 🙂

Esa misma tarde se celebraba El Día del Niño en la provincia. De vuelta al hospital pasamos por un parque donde jugaban padres e hijos. Nos sorprendió ver cómo todos los niños y niñas iban en cochecitos del mismo tipo. Nos cuenta el Hermano que  aquí la mayoría de los niños no tienen este tipo de juguetes; los alquilen sus padres en los parques.