Hemos llegado a Gwanjou, Corea del Sur, y este ha sido el caluroso recibimiento de los Hermanos (coreanos e irlandeses!). De hecho fueron cinco Hermanos irlandeses los fundadores del primer centro en 1960, poco después del fin de la guerra.

Recién llegados, sin abrir las maletas, hemos asistido en el St John of God Hospital a una ceremonia para recordar a los fallecidos en el centro en el último año que reúne a los familiares, trabajadores y voluntarios del hospital. Ha sido un acto tan emotivo que aún sin saber coreano nos ha emocionado. En Corea se honra a sus fallecidos con velos y flores blancas en señal de luto, con un baile simbólico representando la marcha del alma hacia la otra vida (la bailarina perdió a su marido este año) y un mural con todos los nombres de los fallecidos (en este caso en las ramas de un árbol)
El acto terminó con la proyección de un vídeo realizado por el Hermano Theo con las fotos de cada una de las personas fallecidas este año en St John of God Hospital. De nuevo, no hace falta saber coreano.